El arte de defender lo que les conviene

MARIANO Portillo
Es el arte de la inmoralidad, incoherente con los valores y los principios democráticos, muy lejano a lo que es una autoridad moral.
Hablar o escribir para que los que están en el poder lo escuchen o lo lean, generalmente es perder el tiempo, ya en el poder todo lo saben, todo lo pueden, los demás, son señalados de locos y oportunistas, etc.; lo que si vale la pena, y mucho, es hacerlo para la gente, al final de todo, se está tratando con el soberano y la razón de la democracia, aparejada van el clamor popular y la resistencia pacífica, que asusta a cualquier perverso en el poder y a cualquier aspirante a dictador.
Las instituciones, tanto del Ejecutivo como del Legislativo, han dejado mucho que desear, percibido en la lenta toma de decisiones, cuando las toman, se caracterizan por el marasmo, cuando responden, parece ser que están desconectados de los intereses del pueblo, al extremo que encaja con el dicho: “Más perdidos que un chucho en procesión”, si se desea ponerlo más drástico, se le puede agregar algo que le va mucho: “necios”, además de huevones.

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